Transporte y Puertos: El Frente Silencioso de la Negociación Mercosur–UE
A 17 días de firmado el acuerdo, es de esperar que La Cancillería Argentina, tenga conformando los equipos que trabajarán en las comisiones técnicas, principalmente el Subgrupo de Trabajo N°5 (STG 5) - Transportes Mercosur, habrá que estar atento al rol de la Comisión del Acuerdo del Acuerdo del Comité Intergubernamental de la Hidrovía – Paraguay – Paraná (CIH).
Si bien el corazón del
tratado es arancelario, las disposiciones específicas, crean efectos directos e
indirectos que afectarán, positiva o negativamente, si no se negocia primero y
redacta correctamente después, debe haber plena conciencia, sobre el interés
nacional y regional.
Es conveniente, que el
Bloque Sudamericano, se siente a negociar con una política de transporte
de cargas y pasajeros consensuada; La apertura, sin mecanismos de salvaguardia,
puede dejar la producción argentina y regional, en manos de armadores navieros
comunitarios europeos, que si bien, tienen buques propios, la mayoría opera con
otras banderas extra UE y podrían tomar posición dominante por asimetrías.
Oportunidades y amenazas:
Oportunidades
Atracción de Inversiones: El acuerdo brinda un
marco de seguridad jurídica que puede atraer capitales europeos para el
desarrollo de terminales portuarias "verdes" o infraestructuras
críticas bajo modelos de participación público-privada.
Modernización
Tecnológica: La baja de aranceles para insumos y bienes de capital
facilita la compra de motores, sistemas de navegación y acero naval
especializado que hoy son prohibitivos. Esto puede elevar la competitividad de
los astilleros locales si se enfocan en nichos específicos.
Aumento del Flujo de
Carga: Al incrementarse las exportaciones agroindustriales (los informes
técnicos proyectan un aumento del 76% en los primeros 5 años), habrá entonces
una mayor demanda de servicios portuarios directos y conexos.
Eficiencia Operativa: La digitalización
documental y la interoperabilidad de sistemas aduaneros (exigida por el
acuerdo) reducirán los tiempos operativos en los puertos.
Comercio Internacional: Crecimiento
escalonado y sustentable del comercio internacional para la producción de todo
el MERCOSUR.
Amenazas
Tres ejes críticos donde la brecha entre la UE y el
Mercosur puede generar una posición dominante europea:
Desequilibrio de la Flota:
Mientras la UE posee una de las flotas más modernas y tecnificadas, muchos
armadores europeos operan bajo banderas de conveniencia de terceros países
(extra-UE) para reducir costos. Sin reglas de origen estrictas en el acuerdo,
estas empresas podrían acceder al mercado regional con beneficios de
"bloque" pero con costos operativos de paraísos fiscales, compitiendo
deslealmente con las marinas mercantes de los países del Mercosur.
Capacidad Operativa y Financiera:
Las asimetrías de capital permiten a los armadores comunitarios ofrecer tarifas
que las empresas del Mercosur no podrán sostener. Si no se
establecen mecanismos de salvaguardia, la apertura del cabotaje o de
servicios directo y conexos, podría derivar prácticas monopólicas, por parte de
las grandes navieras europeas.
Estándares Técnicos y
Sostenibilidad: La UE exige certificaciones de trazabilidad y descarbonización
que sus buques ya cumplen por normativa interna en ese bloque. Para el Mercosur,
estas exigencias actúan como barreras para-arancelarias y sin una
transición negociada y transferencia tecnológica, la flota regional quedaría
excluida de los contratos de transporte por incumplimiento de estándares.
Lineamientos
de Salvaguardia Operativa
Reciprocidad Efectiva: El acceso de los armadores
de la Unión Europea al transporte de cargas entre puertos del Mercosur quedará
supeditado a la existencia de condiciones de reciprocidad real. Se entenderá
por armador de la UE únicamente a aquel cuya flota esté efectivamente
matriculada en un Estado miembro y cuya propiedad y control mayoritario sean de
capitales de la UE.
Marina Mercante
Regional: Las Partes acuerdan una reserva de [X]% de la carga
generada por el comercio bilateral para ser transportada por buques de bandera
nacional de los países miembros del Mercosur, con el fin de evitar posiciones
dominantes que afecten la sostenibilidad del sector naval regional.
Exclusión del
Cabotaje: El transporte de cabotaje nacional y los servicios de dragado,
balizamiento y asistencia portuaria quedan excluidos de la liberalización
inmediata, reservándose el derecho de cada Estado Parte de aplicar su normativa
interna para proteger su industria estratégica y seguridad navegable.
Gradualidad por
Asimetría: Se establece un período de transición de 10
años antes de cualquier modificación en los regímenes de contratación
pública (Public Procurement) para servicios fluviales, condicionado a la
transferencia efectiva de tecnología y programas de financiamiento para la
modernización de la flota del Mercosur.
Pautas para un acuerdo
justo e integrador.




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